La rectora Olga Lucía Vargas calcula que solo dos de cada diez estudiantes del colegio Fray Julio Tobón, de El Carmen de Viboral, van a la universidad después de graduarse de bachillerato.
Se trata de solo el 20 % de ese colegio en el Oriente antioqueño que, como otras instituciones públicas, tuvo que sortear los problemas que dejó la pandemia de covid-19 para mantener el nivel académico de los alumnos que están en su último grado.
De hecho, a nivel nacional, la diferencia entre los puntajes de los colegios oficiales y los privados en las Pruebas Icfes Saber 11 creció un 28 % desde 2019 y despertó preocupación en profesores, estudiantes y padres de familia, pues esos resultados son claves para acceder a universidades, becas y créditos que les permitan acceder a la educación superior (ver Radiografía).
El Laboratorio de la Economía de la Educación de la Universidad Javeriana (LEE) tomó los datos publicados por el Icfes y mostró que si bien en 2019 los jóvenes de los privados sacaron en promedio 25 puntos más en el Icfes que los estudiantes de los públicos, en 2020 esta brecha brincó a 29,5 puntos y en 2021 subió a 32 puntos.
El departamento donde la desigualdad es más palpable es Amazonas, pues los estudiantes de colegios privados están sacando resultados de 86 puntos más altos que sus pares en instituciones oficiales. Le siguen Quindío, donde la brecha es de 62 puntos, Bolívar (51) y La Guajira (50).
En Antioquia, los jóvenes de instituciones particulares sacaron 26 puntos más, aunque se trata de una distancia más corta en comparación al promedio nacional que ha aumentado siete puntos en los últimos años.
Según Luz Karime Abadía, codirectora del LEE, en Colombia es común que los estudiantes de centros educativos privados tengan mejores puntajes en todas las áreas. Pero dijo que durante la pandemia de coronavirus creció la diferencia en materias específicas.
“La brecha se abrió principalmente en matemáticas y en inglés. En está última el rezago es bien grande. Por eso, a veces ni siquiera hay clases de inglés, porque no hay profesores, no son suficientes o no tienen los conocimientos adecuados”, señaló Abadía.
Y en eso coincidió la rectora Vargas, quien dijo que en su colegio han tenido dificultades en esas mismas dos materias debido a que los salones manejan hasta 45 estudiantes con niveles académicos distintos.
¿Por qué creció la brecha?
“En el sector privado, los muchachos tienen algunas garantías. Pagan buenos cursos preicfes, tienen buena conectividad, buenos dispositivos. En los salones trabajan 30, 20 o incluso 10 alumnos”, dijo Vargas, quien agregó que, sin embargo, eso no quiere decir que en los colegios oficiales no haya un buen ambiente escolar y profesores capacitados y dispuestos a enseñar.
Abadía agregó que la pandemia de covid-19 dejó un rezago en el sistema educativo, que ha provocado un retraso general en el desempeño académico. Así quedó expuesto, por ejemplo, en los puntajes globales Icfes Saber 11, que bajaron dos puntos entre 2020 y 2021 en todas las instituciones educativas del país. Se trata del resultado más bajo en los últimos siete años.
En todo caso, Liliana Patricia Muñoz, rectora del colegio oficial Pablo Neruda, de Medellín, asegura que el problema no radica en los docentes, porque hay personal preparado y de calidad, “sino en la forma del sistema, que prioriza la cobertura por encima de la calidad y que nos lleva a tener salones de más de 50 estudiantes”, aseveró.